Contaminación Acústica

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👉 Definición de Contaminación Acústica

Si bien sabemos que el silencio absoluto no existe por definición, y que tampoco es posible en el mundo de hoy llegar a niveles casi inexistentes, sí que es deseable su regulación o moderación para evitar esta invasión tan excesiva que se transforma en nocivo ruido.

Hablar de contaminación acústica o sonora es hablar del ruido, entendiendo éste como una interferencia en el ámbito de las relaciones entre los seres vivos, provocado, generalmente, por actividades humanas. 

Técnicamente, la OMS (Organización Mundial de la Salud) considera como contaminante y potencialmente dañino todo aquél sonido que sobrepase los 70 dB. Sin embargo, el llamado confort acústico se pierde mucho antes. En España se ha fijado en los 55 dB.

Es importante no olvidar el componente personal y subjetivo de estos niveles de tolerancia y tener presente que todo sonido puede transformarse en ruido si atenta contra dos de las actividades humanas fundamentales: el descanso y la comunicación.

👉 Causas de la Contaminación Acústica 

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Sin dudas la contaminación sonora tiene un origen multicausal, pero, ciertamente, es innegable que ha ido aumentando a medida que la Modernidad a alcanzado sus estándares más altos de producción. 

Tanto los medios de Comunicación como los de Transporte tiene gran responsabilidad en la emisión de sonidos cada vez más molestos y omnipresentes, y es por ello que desde el año 1972 se considera un factor contaminante. 

Pero no solo los avances tecnológicos y mecánicos han generado la contaminación sonora que hoy en día es un hecho, sino los propios cambios en la conducta humana. El hombre hoy pareciera tener una aversión hacia el silencio, buscando llenar cualquier actividad con palabras y sonidos, aumentando sensiblemente los niveles de estrés y ansiedad con ello.

La exposición a estos ámbitos contaminantes puede ser tanto pasiva como activa, ya que muchos de los ruidos molestos son provocados sin que dependa de nuestra voluntad, pero también es cierto que solemos exponernos intencionalmente a muchos de ellos.  Conciertos, recitales, discotecas son ejemplos cotidianos.

👉 Consecuencias: 

Si bien, a diferencia de otras formas de contaminación, la sonora no es acumulativa en el ambiente, sí lo son sus efectos en las personas. 

🔴 Consecuencias para la salud

Un tercio de la población urbana tiene problemas de audición. Pero esto, que es grave, no es lo peor: muchos estudios han demostrado la asociación entre la exposición al ruido y problemas cardiovasculares.

Un estudio reciente entre la OMS y la Comisión Europea demostró que la exposición al ruido estaba relacionada con entre el 2 y 3 % de las muertes por infarto. 

También existen estudios que evidencian el aumento de la tensión arterial tanto en adultos como en niños (estos llevan la peor parte) al exponerse a la contaminación acústica, elevando también las hormonas del estrés.

Se ha comprobado además que la exposición al ruido afecta nuestra capacidad cognitiva, incidiendo, por ejemplo, en nuestro modo de tomar decisiones correctas. Para el caso de los niños, dificultando su comprensión lectora y aumentando sus niveles de ansiedad.

Palabras como tensión, ansiedad y estrés están en evidente conflicto con otras tan saludables como la comunicación y el descanso. Para este último, la exposición al ruido incide directamente con problemas de sueño, no pudiendo alcanzar la etapa de sueño profundo tan necesaria para la recuperación psicofísica del individuo.

🔴 Consecuencias para los animales

Pero las consecuencias de la contaminación acústica no afectan solo a las personas, aunque son éstas las principales contaminantes, sino que también incide negativamente en animales e incluso plantas. Basta ver a nuestras mascotas sufrir con la pirotecnia para comprenderlo.

Los animales se ven directamente afectados por la presencia contaminante del sonido. Ya sea por aumentar también su nivel de agresividad, como por afectar incluso sus ciclos de apareamiento o hasta su cotidiana búsqueda de alimento, como sucede con los predadores que requieren de su audición para cazar.

También los animales marinos, como el caso de las ballenas y los delfines, por citar algunos, dependen de la comunicación acústica (a través de la emisión de ondas sonoras) para procurar alimento y reproducirse, siendo los barcos petroleros y sus sistemas de búsqueda los más dañinos, llegando a ensordecer a estas especies de por vida.

🔴 Consecuencias para las plantas

Las plantas también se ven afectadas indirectamente, pues, aquellos animales encargados de la polinización (principalmente insectos y algunas aves) rompen con su ciclo al estar expuestos a fuertes decibelios, incidiendo incluso en su cortejo reproductivo, provocando  el deterioro no solo de la fauna, sino, por consecuencia, de la flora.

✅ Soluciones a la Contaminación Acústica

¿Qué podemos hacer ante la contaminación acústica? Primeramente, tomar conciencia de que es un producto eminentemente humano y, por ello, somos los que primeros debemos responsabilizarnos.

Reducir los focos de contaminación, regular y educar al respecto son actividades imprescindibles. 

Protegernos ante la exposición inevitable al ruido es una opción y una obligación para aquellas personas que, por razones laborales o domésticas no puedan evitar hallarse en una zona contaminante. Cascos, tapones, conchas auditivas pueden ser una alternativa que reduzca hasta 20 decibelios.

Otra posibilidad, como una recomendación casi terapéutica, es la elección voluntaria de sitios reducidos en contaminación acústica. Re-habituarse al silencio es un paso fundamental para ganar en salud, mitigando el impacto negativo en nuestro bienestar físico y mental.

Hay estudios que demuestran que las personas que pasan más tiempo en silencio son menos susceptibles de dejarse arrastrar por las emociones momentáneas e impulsivas, generando así una mejor calidad de relacionamiento con el resto de los seres vivos.

A nivel físico, el silencio es una terapia que reduce el estrés, la tensión y el consecuente mal humor, pero, a nivel emocional, es importante como forma de conocimiento personal, fuente de calma y paciencia, así como de creatividad, lo que mejora nuestra efectividad en cualquier tarea que realicemos.

Uno de los mayores beneficios de combatir la contaminación acústica y mejorar nuestra relación con el silencio lo resume la siguiente frase del pensador chino Lao Tzé: “Conocer a los demás, es ser inteligente, conocerse a uno mismo es sabiduría”.

Aquí tenemos un video sobre algunas soluciones que puedes usar en tu propia casa